Dentro de lo que cabe, cabe dentro.

El paraguas y el abanico.
El libro y la telenovela.
El tacón y la sandalia.
La almohada y el cojín.
Los colores y los borradores.
El cuadro y el marco.
El espejo y la pared.
El peine y la cuchilla.
El sudor y la colonia.
Y por acabar, dentro de lo que cabe, cabe dentro
El coche y la auto-estima.
