El lado izquierdo
Alegra comprobar que aun queda sangre en las venas.
Navega rápida, están hinchadas las vías y libres de obstáculos. Donde más se siente,
un poco más abajo del estómago y en los brazos y en las piernas. Y en el espejo donde te reflejas. Se abre un boquete, abierto de par en par en el pecho, por el aire comprimido. Huracán en bocas taponadas. Dentro se ve la forma de
un limón exprímido con las manos. El líquido escueze en las manos agrietadas, pero sana.
sanan.
Allí,
en el lado izquierdo.
