Haznos saber de como te va la vida. Así acabó escribiéndote, y así empezó el hilo a moverse en el a nosotros que es a ella. Para cuando entiendas el porqué, ella habrá movido cientos de miles más. En las canciones, en las letras de la pizarra, en la palabra escondida, en la acción intencionada, en el anuncio televisivo, en el mensaje encadenado, en la doblez de sus palabras, en tu pensamiento posterior, en el abrazo y en retrovisor. Y ese paso por detrás en el que vas tú y los demás.

Y en la despedida,

y en la noche,

y en beso.

Ella no es fría,

que es la helada.

No es que no te enteres,

son los temblores

que te provocan

la helada,

que cae en la noche

y en tu pensamiento.

Y tú y él y aquellos

qué saben de ella,

y del porqué en la noche

se despide con un beso

mientras tú, ni él, ni nadie se entera de nada